Pelar
los ajos y cortarlos en láminas.
Hacerlos dorar con un poco de acite de oliva.
Cuando están dorados los ajos, se agregan los champignones
cortados en cuartos a lo largo.
Una vez cocidos los champignones, se les agrega un poquito
de sal gruesa.. y A disafrutar!!
TIP:
Para que al pelar los ajos las manos no huelan, hay que
ponerlas bajo el chorro de agua, sin frotarlas (foto3)