Entre septiembre y diciembre pasado, la Asociación
de Scouts de México, A. C. (ASMAC), que preside el secretario
particular de Fox, Emilio Goicoechea Luna, distribuyó alrededor
de 40 mil Guías de Padres, según datos de la Fundación
Vamos México, que solicitó apoyo a la dirigencia de
los jóvenes exploradores para esa tarea.
Aunque Goicoechea Luna dice no estar enterado del
respaldo de la organización que preside a la fundación
de la esposa de su jefe en Los Pinos, Raúl Sánchez
Vaca, número dos de la ASMAC, confirmó que las guías
-que incluyen polémicos consejos sobre sexualidad y educación
para niños y jóvenes- se entregaron inicialmente a
los afiliados y después se distribuyeron fuera del ámbito
de los scouts.
“Primero las distribuimos con nuestra membresía;
algunos de los muchachos ya las tenían, porque en la escuela
ya se las habían dado. Y ahora apoyamos en cuanto a distribuir
en la sociedad”, refiere en entrevista el dirigente de dicha
ONG que -según sus propias cifras- cuenta con alrededor de
32 mil jóvenes, de entre 7 y 22 años, afiliados a
nivel nacional.
Pero esta no es la primera vez que los scouts participan
en una iniciativa lanzada por la esposa de un presidente.
Con Cecilia Occelli de Salinas también lo
hicieron.
En 1992, cuando fungía como presidenta del
DIF nacional, Occelli presentó el proyecto Vive México.
Vive Joven, que pretendía llevar de campamento de verano
a cientos de niñas y niños pobres en el marco del
programa Solidaridad, creación de su entonces marido, el
presidente Carlos Salinas.
Con el fin de garantizar el éxito de su estrategia,
Occelli solicitó el apoyo de los scouts para que operaran
de manera voluntaria esos campamentos, el primero de los cuales
lo inauguró el presidente Salinas el 25 de junio de 1992
en Ciudad Juárez, según refiere Enrique Zenil V.,
autor de La flor de lis, una biografía del movimiento scout
en México.
Exploradores en la marcha
Preocupada por el problema de la inseguridad pública
-el cual, sostiene, ha golpeado a su membresía-, la ASMAC
tomó parte en la marcha del 27 de junio en el Distrito Federal.
En entrevista con este semanario, Fernando Schütte,
ex boy scout y organizador de la protesta, presidente del Consejo
Ciudadano de Seguridad Pública del DF -instancia cercana
al Gobierno del Distrito Federal-, sostiene que los scouts están
vinculados a la derecha a través del Consejo Ciudadano de
Seguridad Pública y Justicia Penal, que encabezó en
su momento Guillermo Velasco Arzac, pero aclara que la participación
de aquéllos en la movilización fue más bien
logística.
“Los boy scouts -refiere- participaron como
una facción de estos grupos de derecha, no tanto en la organización,
sino en la parte logística y un poco también en la
ayuda a los marchistas. Además, actuaron espléndidamente.
En la marcha, los scouts actuaron adecuadamente; sin embargo, sí
eran de aquella gran red que pretendió tender la ultraderecha,
supuestamente para golpear al jefe de gobierno” del DF, Andrés
Manuel López Obrador.
Bartlett, el ex scout opositor
Quizá el ex scout que más ha atado
de manos y pies al presidente Fox es el senador priista Manuel Bartlett,
uno de los más férreos opositores a buena parte de
las llamadas reformas estructurales que desde su campaña
prometió el guanajuatense.
En el Senado, con muchos otros priístas y
perredistas, el ex secretario de Gobernación sepultó
las reformas eléctrica y energética. Además,
estuvo involucrado en los cambios que se hicieron en la Cámara
alta a la Ley de Derechos y Cultura Indígena -presentada
el 1 de diciembre de 2000 al Congreso por el recién estrenado
jefe del Ejecutivo Federal-, los cuales se tradujeron en el rompimiento
entre el gobierno foxista y el Ejército Zapatista de Liberación
Nacional.
Más recientemente, el senador ha frenado
en Xicoténcatl la iniciativa panista, aprobada ya en la Cámara
de Diputados, que pretende reformar el artículo 122 constitucional
y reducir con ello las participaciones federales en educación
al gobierno de López Obrador en el DF.
Su correligionario Emilio Chuayffet, igualmente
ex secretario de Gobernación y ex scout, también ha
dado uno que otro puntapié al gobierno foxista. El legislador
mexiquense comenzó su golpeteo a finales de 2003, cuando
operó en la Cámara de Diputados para anular a la entonces
líder de la bancada priista y amiga de los Fox, la maestra
Elba Esther Gordillo, y exhibirla como aliada de los panistas en
su intento por aprobar, en el paquete presupuestal para 2004, la
reforma que aplicaría el IVA a alimentos y medicinas.
Al final, Chuayffet logró poner fuera de
San Lázaro a Gordillo, quedarse con la coordinación
del grupo parlamentario priista y seguir oponiéndose, entre
otras cosas, a las iniciativas económicas del presidente
Fox, como la relacionada con el presupuesto para 2005, que mantiene
al gobierno federal y al Congreso en una disputa constitucional
en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Boy scout fue también el procurador general
de la República, Rafael Macedo de la Concha, quien ha sido
severamente cuestionado por la maquinación de desafuero que
se orquesta contra Andrés Manuel López Obrador; por
la investigación en torno a los linchamientos en Tláhuac
y, además, por su deficiente papel en la lucha contra el
narcotráfico.
Pero el ex scout que más ha empañado
la imagen del gobierno de Vicente Fox es el gobernador de Morelos,
Sergio Estrada Cajigal, señalado por haber usado el helicóptero
oficial para sus conquistas amorosas. También se le vinculó
sentimentalmente con la hija del narcotraficante José Esparragoza,
El Azul, además de que su Policía Ministerial fue
desarticulada después de comprobarse que el titular de la
corporación, José Agustín Montiel López
y sus subalternos, protegían al cártel de Juárez.
Reformas “scouts”
Pero también los ex scouts están en
pie de guerra en el Congreso. Con Goicoechea Luna primero como consejero
y luego como presidente de la ASMAC, se promovió la Unión
Parlamentaria Scout capítulo México, que él
encabezó por primera vez entre las LVI y LVII Legislaturas,
y que en la actualidad cuenta con 35 diputados y 15 senadores.
En ese lapso, según el secretario particular
de Fox, se promovieron tres iniciativas en el Congreso que pugnaban
por más facultades para las asociaciones civiles, entre ellas
la ASMAC, registrada como tal en 1946 y que desde 1998 fue habilitada
por Hacienda para expedir recibos deducibles de impuestos a donadores.
Estas iniciativas implicaban cambios en leyes relacionadas
con la educación, el servicio social y el servicio militar,
con el fin de que los jóvenes pudieran regalar su trabajo
o dar servicios gratuitos a instituciones de asistencia privada
o a ONG, como la que encabeza Goicoechea desde 2003. Sin embargo,
ninguna de ellas se aprobó, aunque una sigue viva en la LIX
Legislatura, según el secretario particular del presidente
Vicente Fox.